SALÓN

Este lugar, que antaño era una nave diáfana con fines agrarios, se ha convertido en la estancia principal de la vivienda. Se accede desde el zaguán tras cruzar una puerta de cristales con vidriera en arco en la parte superior.

Por su orientación hacia el suroeste, luminosidad, calidez, independencia, sus espectaculares vistas y maravillosas puestas de sol, tenemos la real sensación de estar plenamente en medio de la naturaleza, apartados del mundo urbano sin ruidos y en paz.

Se ha intentado conservar al máximo su carácter rural, con detalles como la pared en piedra vista, ventana con viga en madera de castaño, techo ligeramente inclinado, ladrillos y suelo rústicos, chimenea, etc. Tiene dos partes bien diferenciadas: el salón, que es donde se sitúa la chimenea y sofás, (lugar apto para el descanso y la conversación) y el comedor con mesa camilla, sillas, armarios empotrados de celosía. En medio un gran ventanal apaisado con vista hacia la montaña nos da la sensación cuando lo abrimos de ser un cuadro natural.